Ama al cisne salvaje

Ama tus ojos que pueden ver,
tu mente que puede oír la música,
el trueno de las alas,
ama al cisne salvaje.
Robinsons Jeffers

No intentes posar tus manos sobre su inocente
cuello (hasta la más suave caricia le parecería el
brutal manejo del vértigo).
No intentes susurrarle tu amor o tus penas
(tu voz lo asustaría como un trueno en la mitad de la noche).
No remuevas el agua de la laguna no respires.
Para ser tuyo tendría que morir.

Confórmate con su salvaje lejanía
con su ajena belleza
(si vuelve la cabeza escóndete entre la hierba).
No rompas el hechizo de esta tarde de verano.
Trágate tu amor imposible.
Ámalo libre.
Ama el modo en que ignora que tú existes.
Ama al cisne salvaje.

traducción: Luis Rogelio Nogueras

Publicado en on Enero 26, 2008 at 1:47 pm Deja un comentario

El guardian entre el centeno.

“Puede que a los 30 años te encuentres un día sentado en un bar odiando a todos los que entran y tengan aspecto de haber jugado al fútbol en la universidad. O puede que llegues a adquirir la cultura suficiente como para aborrecer a los que dicen “Ves a verla”. O puede que acabes de oficinista tirándole grapas a la secretaria más cercana. No lo sé. […]

Esta caída que te anuncio es de un tipo muy especial, terrible. Es de aquellas en que al que cae no se le permite llegar nunca al fondo. Sigue cayendo y cayendo indefinidamente. Es la clase de caída que acecha a los hombres que en algún momento de su vida han buscado en su entorno algo que éste no podía proporcionarles, o al menos así lo creyeron ellos. En todo caso dejaron de buscar. De hecho, abandonaron la búsqueda antes de iniciarla siquiera.”

“Entre otras cosas verás que no eres la primera persona a quien la conducta humana ha confundido, asustado, y hasta asqueado. Te alegrará y te animará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú. Felizmente, algunos de ellos han dejado constancia de su sufrimiento. Y de ellos aprenderás si lo deseas. Del mismo modo que alguien aprenderá algún día de ti si sabes dejar una huella. Se trata de un hermoso intercambio que no tiene nada que ver con la educación.
Es historia. Es poesía.”

J. D. Salinger

Publicado en on Enero 13, 2008 at 4:29 pm Deja un comentario

Haiku.

haiku

Publicado en on Diciembre 21, 2007 at 11:31 am Deja un comentario

El malestar en la cultura.

Sigmund Freud

El malestar en la cultura (fragmento)

El designio de ser felices que nos impone el principio del placer es irrealizable; mas no por ello se debe –ni se puede- abandonar los esfuerzos por acercarse de cualquier modo a su realización. Al efecto podemos adoptar muy distintos caminos, anteponiendo ya el aspecto positivo de dicho fin –la obtención del placer-, ya su aspecto negativo –la evitación del dolor-. Pero ninguno de estos recursos nos permitirá alcanzar cuanto anhelamos. La felicidad, considerada en el sentido limitado, cuya realización parece posible, es meramente un problema de la economía libidinal de cada individuo. Ninguna regla al respecto vale para todos; cada uno debe buscar por sí mismo la manera en que pueda ser feliz. Su elección del camino a seguir será influida por los más diversos factores. Todo depende de la suma de satisfacción real que pueda esperar del mundo exterior y de la medida en que se incline a independizarse de éste; por fin, también de la fuerza que se atribuya a sí mismo para modificarlo según sus deseos.

Publicado en on Diciembre 4, 2007 at 12:11 am Deja un comentario

Antes de la salida del sol.

Friedrich Nietzsche

Antes de la salida del sol, de Así habló Zaratustra

Has venido hacia mi antes que el sol: hacia mi que soy el mas solitario. Somos amigos de siempre: nos son comunes nuestras tristezas, y en el fondo de nuestro ser: el sol mismo nos es común. Como sabemos demasiadas cosas no nos hablamos; callamos y nos comunicamos nuestro saber por medio de sonrisas.

Publicado en on Noviembre 29, 2007 at 8:08 am Deja un comentario

Apuntes de didáctica literaria.

Edoardo Sanguineti

Apuntes de didáctica literaria (fragmento)

Enseñar es posible. Esta actividad pertenece, Sócrates es testigo, al arte erótico, capítulo de la seducción. Testigo, sobre todo de la socrático cicuta, de que el docente que vale corrompe al joven alumno. Le incita a preñarse de prisa, le induce a amancebarse inmalthusianamente con esta o aquella práctica intelectual. Por ejemplo, para el caso, con la historia literaria. Toda la importancia de la lección, del seminario, de la discusión, reside allí. Es necesario, en lo posible, desencadenar una específica libido disciplinaria. Y provocar una inmensa vergüenza por cualquier posible debilidad que se refiera al Eros cognoscitivo. Y al productivo. Más allá de Adán, a este respecto, no se ha dado, ni se puede dar, en efecto, un paso adelante. Se puede estimular demoníacamente (también en la acepción socrática) la pérdida de la inocencia y de la ignorancia, inducir una mente casta a desvirgarse, ni más ni menos. Provocarla a procrear. La seducción está relacionada con la oralidad ilectio, oratio, dialogus). El arte mayéutico interviene después, cuando todo está consumado y, es obvio, en condiciones de gravidez avanzada. El docente que vale reúne en sí mismo las virtudes del corruptor y del partero. El docente que basta posee una de las dos virtudes. Los demás docentes no sirven.

Edoardo Sanguineti

Publicado en on Noviembre 21, 2007 at 6:53 pm Deja un comentario

Algo te identifica

César Vallejo.
Algo te identifica, de Poemas en prosa.

” Algo te identifica con el que se aleja de ti, y es la facultad común de volver: de ahí tu más grande pesadumbre.

Algo te separa del que se queda contigo, y es la esclavitud común de partir: de ahí tus más nimios regocijos.

Me dirijo, en esta forma, a las individualidades colectivas, tanto como a las colectividades individuales y a los que, entre unas y otras, yacen marchando al son de las fronteras o, simplemente, marcan el paso inmóvil en el borde del mundo.

Algo típicamente neutro, inexorablemente neutro, interpónese entre el ladrón y su víctima. Esto, así mismo, puede discernirse tratándose del cirujano y del paciente. Horrible medialuna, convexa y solar, cobija a unos y otros. Porque el objeto hurtado tiene también su peso indiferente, y el órgano intervenido, también su grasa triste.

¿Qué hay más desesperante en la tierra, que la imposibilidad en que se halla el hombre feliz de ser infortunado y el hombre bueno, de ser malvado ?

¡Alejarse! ¡Quedarse! ¡Volver! ¡Partir! Toda la mecánica social cabe en estas palabras. ”

Cesar Vallejo

Publicado en on at 5:12 pm Deja un comentario

Alegato humanista.

Dios es Los Hermanos Marx.

Vía La media hostia nos llega esto:

En Hannah y sus Hermanas, Woody Allen interpreta a un hipocondríaco, obsesionado con su cercana muerte —los síntomas son claros, ¡ha perdido la sensibilidad a ciertas frecuencias en uno de sus oídos, y eso sólo puede significar la presencia de un tumor cerebral!—. Espantado por la idea de desaparecer para siempre, a lo largo de la película explora distintas posibilidades de volverse religioso. Abandona el judaísmo de sus padres e intenta abrazar el cristianismo. Pero, he aquí que el cristianismo no garantiza la reencarnación, así que incluso llega a plantearse hacerse Hare Krishna.

Cerca del desenlace, sin embargo y felizmente, el personaje de Woody Allen recupera la cordura, y el resultado es este breve, sencillo pero incomparablemente delicioso alegato humanista. Quién lo iba a pensar. Dios es Los Hermanos Marx.

«Bueno, te lo diré. Un día, hace cosa de un mes, por fin toqué fondo. Simplemente llegué a la conclusión de que no quería seguir viviendo en un universo sin dios… Bien, resulta que tengo un rifle, y lo cargué, ¿puedes creerlo? Lo apunté a la frente y recuerdo que pensé en ese momento: Me voy a matar… Luego pensé, ¿y si estoy equivocado? ¿Qué pasa si realmente hay dios? Nadie lo sabe seguro. Pero luego pensé, no, la palabra quizá no me basta. Quiero tener seguridad, o no quiero nada. Oía con claridad el tic tac del reloj. Yo estaba allí, quieto, con el rifle apuntándome a la frente, dudando si disparar o no… De repente, el rifle se me disparó.

Estaba tan tenso que mi dedo había apretado el gatillo sin que me diera cuenta. Sudaba tanto que el rifle resbaló de mi frente, y por eso no me maté. De repente los vecinos llamaban a la puerta y… No sé, todo era confusión. Entonces me fui corriendo a la puerta. No sabía qué decir. Estaba avergonzado y la mente me iba a mil por hora. Y sólo sabia una cosa, que tenía que salir de casa, que tenía que salir al aire libre, y despejar la cabeza.

Recuerdo con mucha claridad que fui paseando por las calles. Anduve y anduve… No sé lo que pasaba por mi mente. Todo me parecía tan violento e irreal. Continué paseando mucho tiempo por el lado noroeste de la ciudad, y supongo que pasaron horas… Los pies me dolían, la cabeza me estallaba, y necesitaba sentarme, así que entré en un cine.

Ni siquiera sabía qué película ponían, pero me hacía falta un momento de tranquilidad para recomponer mis pensamientos, obrar con lógica, y volver a colocar el mundo en una perspectiva racional.

Fui arriba al anfiteatro y me senté. Recuero que ponían una película que había visto muchas veces en mi vida, durante mi infancia, y que siempre me había gustado una barbaridad. Bueno, pues allí estaba yo viendo aquella gente en la pantalla. La película empezó a interesarme, y entonces comencé a pensar otra cosa.

¿Cómo se te ocurre matarte? ¿No te parece una estupidez? ¿No lo comprendes? Fíjate en toda esa gente que está allí arriba. Tienen mucha gracia. E incluso aunque a lo peor sea cierto, qué pasa si no existe dios y nosotros sólo vivimos una vez y se acabó. ¿No te interesa? ¿No te interesa esa experiencia?

Entonces me dije, ¡qué diablos! No todo es malo. Y pensé para mis adentros, ¿por qué no dejo de destrozar mi vida buscando respuestas que quizás jamás voy a encontrar, y me dedico a disfrutarla mientras dure? Y después, después … ¿quién sabe? Quizá existe algo, nadie lo sabe seguro. Sé que la palabra quizá es un perchero muy débil en el que colgar toda una vida, pero es lo único que tenemos.

Luego me acomodé en la butaca, y realmente empecé a pasarlo bien.»

Publicado en on Noviembre 19, 2007 at 1:08 pm Deja un comentario

Desde los afectos.

¿Cómo hacerte saber que siempre hay un tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo…

Que nadie establece normas, salvo la vida…

Que la vida sin ciertas normas pierde formas…

Que la forma no se pierde con abrirnos…

Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…

Que no está prohibido amar…

Que también se puede odiar…

Que el odio y el amor son afectos…

Que la agresión porque sí, hiere mucho…

Que las heridas se cierran…

Que las puertas no deben cerrarse…

Que la mayor puerta es el afecto…

Que los afectos, nos definen…

Que definirse no es remar contra la corriente…

Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja…

Que buscar un equilibrio no implica ser tibio…

Que negar palabras, es abrir distancias…

Que encontrarse es muy hermoso…

Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida…

Que la vida parte del sexo…

Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad…

Que saber todo de todos, es curiosidad mal sana…

Que nunca está de más agradecer…

Que autodeterminación no es hacer las cosas solo…

Que nadie quiere estar solo…

Que para no estar solo hay que dar…

Que para dar, debemos recibir antes…

Que para que nos den también hay que saber pedir…

Que saber pedir no es regalarse…

Que regalarse en definitiva no es quererse…

Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos…

Que para que alguien sea, hay que ayudarlo…

Que ayudar es poder alentar y apoyar…

Que adular es tan pernicioso como dar vuelta a la cara…

Que las cosas cara a cara son honestas…

Que nadie es honesto porque no robe…

Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo…

Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte…

Que se puede estar muerto en vida…

Que se siente con el cuerpo y la mente…

Que con los oídos se escucha…

Que cuesta ser sensible y no herirse…

Que herirse no es desangrarse…

Que para no ser heridos levantamos muros…

Que sería mejor construir puentes…

Que sobre ellos se va a la otra orilla y nadie vuelve…

Que volver no implica retroceder…

Que retroceder también puede ser avanzar…

Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol…

¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

Mario Benedetti

Publicado en on Noviembre 18, 2007 at 1:00 am Deja un comentario

DE VITA BEATA

En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.

Jaime Gil de Biedma

Publicado en on Noviembre 17, 2007 at 4:20 am Deja un comentario